El faro literario entrevista a Chris Herraiz, autor de Zodion

P.: Una voz nueva irrumpe en el panorama literario y viene pisando fuerte. ¿Quién es Chris Herraiz, qué nos podrías contar sobre ti mismo?

R.: Creo que la mejor forma de conocerme es “leerme”. Temo que cualquier otra cosa que diga pueda ser considerada exceso de vanidad o falsa modestia, así que me limitaré a decir que soy como el hombre de La vida de Brian que, ante la frase de “todos sois diferentes”, responde “¡yo no!”.

P.: ¿Cómo se inicia tu Carrera como escritor?

R.: Sinceramente: por casualidad. Siempre me ha gustado leer y escribir, pero jamás se me había pasado por la cabeza dedicarme a ello de forma profesional. Curioso, porque ahora no puedo pasar dos días seguidos sin escribir y/o pensar en ideas para próximas novelas. Este cambio en mi vida se debe a la suma de muchos factores, la mayoría de ellos negativos, con final inesperado. Casi parece el resumen de algunas de mis obras…

P.: Además de novelas, escribes guías argumentales de videojuegos. ¿Qué nos podrías comentar al respecto?

R.: Soy un gran aficionado de los videojuegos, especialmente de aquellos que ofrecen una experiencia más profunda que “divertirse apretando botones”. Final Fantasy VII es un videojuego que, simple y llanamente, me cambió la vida. Su historia tan compleja y la más que mejorable traducción al castellano me llevaron a escribir un artículo en mi blog (MakoSedai.com) explicando al detalle su argumento. Me gustó tanto la experiencia, y tuvo tan buenas críticas, que decidí repetirlo con otros videojuegos. Años después me convencieron para publicarlos en formato libro… y no podría estar más contento con el resultado.

Tengo que remarcar la importancia que ha tenido mi amigo (y diseñador de cabecera) Alejandro en todo esto, tanto por el apoyo constante como por nuestro trabajo conjunto para crear tantísimos libros en tan poco tiempo.

P.: ¿Cómo nace Zodion?

R.: Por raro que suene, descubrí Zodion en un sueño. Un día ni me planteaba escribir; al siguiente empezó esta “fiebre novelística” que, dos años y siete novelas después, aún perdura. Fue exactamente así. Tuve un sueño que me gustó mucho, y desperté inmediatamente después, por lo que recordaba casi todos los detalles. Me dije: “esto tengo que escribirlo”.

Obviamente la novela no se limita al sueño, y posiblemente haya terminado convirtiéndose en algo diferente, pero la base sigue ahí. El inicio de una novela, de una profesión, y de una anécdota que me acompañará para siempre.

P.: Entre tanta riqueza de temperamentos y puntos de vista, ¿cuál es, de haberlo, tu personaje favorito de Zodion?

R.: Reconozco que una de mis partes preferidas de escribir una novela es cuando un lector me contesta a esa misma pregunta: “¿Qué personajes te caen mejor? ¿Con quién estás más de acuerdo?”.

Responderla yo… no es tan fácil. Disfruto muchísimo escribiendo todo tipo de personajes: los inteligentes y los ignorantes; los graciosos y los serios; los amables y los egoístas. Cuanto más diferentes son, más interesantes son las conversaciones entre ellos.

Si pudiera dar un paso atrás y observar Zodion con la mentalidad de un lector, probablemente elegiría a Dana. Es un elefante en una cacharrería, que por momentos hace olvidar la seriedad y gravedad de la situación. Es impredecible. Creo que tiene cualidades para ser la favorita de muchos lectores, y la más odiada por otros. Y eso me encanta.

P.: Llama la atención la manera en que has podido plasmar toda una gama de temperamentos y puntos de vista de lo más diversos, algunos de los cuales incluso se oponen entre sí. ¿Cómo se logra esto?

R.: Podría hablar durante horas de este tema, porque es algo que me apasiona como escritor. No sé si mucha gente apreciará la capacidad de abstracción que se necesita para escribir una historia con más de diez protagonistas que hablan en primera persona, tienen diferente carácter, personalidad, metas, conocimientos, forma de afrontar cada situación…

Durante cada uno de esos capítulos SOY el personaje. Cuando es el turno de Kentaro, me convierto en un chaval japonés de 26 años que vive en Estados Unidos (con la única excepción del idioma, por motivos obvios). No soy un novelista que escribe sobre él, sino que soy él. Esto se vuelve muy gracioso cuando varios personajes discuten entre sí, porque al mismo tiempo debo mostrarme feliz, enfadado, triste…

Y pongo como ejemplo otra anécdota graciosa que no me canso de contar, aunque no me deja en muy buen lugar. Tuve que ir al médico mientras escribía uno de los capítulos de Kentaro, y, cuando me preguntaron por mi edad, dije que tenía 26 (la edad de Kentaro). Lo peor es que tardé varios segundos en recordar mi edad real, de lo metido que estaba en la historia. Expliqué a la enfermera el motivo de mi confusión, pero creo que simplemente pensó que era idiota.

P.: ¿Podrías comentar algo sobre el vínculo entre los personajes y los signos del zodiaco?

R.: Tiene más importancia metafórica de lo que parece, aunque en la práctica habría dado igual que se apodaran “Sagitario” o “Chico 1”.

Según la astrología, nuestra personalidad puede estar influenciada por la posición de los astros y por el día del año en que nacemos (o, mejor dicho, por la constelación que “nos corresponde”). Recibiendo cada protagonista un apodo zodiacal, se consigue que la variedad de personalidades, supuestamente, sea completa.

Pero la gracia está en que todo esto no es más que un “chiste” dejado por Gustav antes de su muerte, relacionando el juego de la herencia con el nombre de su compañía. Resulta evidente, para cualquiera que conociera a Gustav, que era la última persona que creería en la astrología. Tenía un sentido del humor algo especial…

P.: Jean-Jacques Rousseau sostenía que el hombre es un ser bueno por naturaleza y que es la sociedad la que lo corrompe; por su parte, Hobbes alude al hombre como lobo para el hombre. ¿Cuál es tu postura frente a la visión que Gustav presenta sobre el hombre como una criatura de muchos colores por fuera y negro por dentro?

R.: Después de siete novelas tengo poco que esconder. Todas las historias son oscuras y, con más o menos realismo, muestran lo que es la humanidad: casi todo el mundo piensa únicamente en sí mismo, y los pocos que intentan hacer algo por los demás están lejos de ser héroes o de verse recompensados por ello. Mayor o menor, todos tenemos una parte oscura. La gente que consideramos “buena” es porque reprime su lado oscuro. Más bien diría que la sociedad y las normas que hemos puesto son lo único que evitan que nos comportemos como salvajes. Si pudiéramos leer la mente a la gente que nos rodea, sería imposible vivir en sociedad.

Adoro escribir personajes odiosos, egocéntricos, llenos de lo que muchos considerarían defectos. Me parecen infinitamente más interesantes y realistas que los típicos “buenazos”. Pero eso no significa que sean “malos”; simplemente se limitan a hacer lo que consideran correcto, como tú y como yo. No hay más que ver a los protagonistas de mis novelas: Mitranash, Arturo, Monique… y lo que está por llegar.

También tengo que reconocer que las situaciones que viven mis personajes no ayudan mucho a sacar su lado bueno…

P.: ¿Cómo ves el mercado editorial en nuestros días? Y relacionado con esto, ¿por qué apuestas por la autopublicación? Quiero decir, tengo entendido que publicar con editorial permite también otro tipo de campañas de difusión, por ejemplo, y la calidad de tus obras me lleva a pensar que una editorial aceptaría tus manuscritos…

R.: La verdad es que nunca he intentado ponerme en contacto con editoriales. Me parece un proceso lento y frustrante, que contrasta con las enormes facilidades que dan Amazon o Kobo para la autopublicación.

Del número de ventas dependerá que siga así o tenga que buscar métodos alternativos…

P.: ¿Libros o autores que te hayan influenciado como escritor?

R.: Una persona se constituye de experiencias. Somos como somos por lo que hemos vivido, pero podríamos haber sido algo completamente diferente. Absolutamente todo lo que hemos visto u oído nos condiciona. Las cosas que nos gustan, nos invitan a imitarlas. Las que no, las evitamos. Y, pese a eso, también creo que se pueden sacar buenas ideas de malas experiencias.

Por tanto, estoy convencido de que, al igual que cualquier otro autor contemporáneo, con el fácil acceso a la cultura que tenemos en nuestra época, estaré influenciado por decenas (o cientos) de escritores, directores, etcétera. La mayoría de forma inconsciente; incluso por historias que ni siquiera recuerdo.

Con todo esto, y pese a que considero que tengo un estilo bastante personal, creo que, diferencias de calidad aparte, soy una versión hiperrealista (y sobria) de Stephen King.

P.: ¿Quisieras hablarnos un poco de tus otras novelas?

R.: Lo primero que habría que aclarar es que Zodion es una historia que se divide en dos libros. El segundo es una secuela directa titulada “Zodion: Consecuencias”.

Después vienen Terrakalank y Terrabadla, que también forman una bilogía. Cambia la intriga y la psicología de Zodion por lo que se podría denominar “filosofía religiosa y política” (que, en este caso, van de la mano). Es una historia que, entre otras cosas, invita a reflexionar sobre todo lo bueno y malo de una religión ficticia, pero que fácilmente podemos extrapolar al mundo real.

Mictlan.tv es menos profunda que las anteriores, y mucho más directa. Ni psicología ni filosofía: acción y suspense. Lo podría resumir en “gente olvidada obligada a hacer cosas horribles por dinero”.

La cuarta es Ynys, que ofrece un pequeño respiro después de tanta negatividad. Es una versión “madurada” de un relato que escribí de pequeño, y que ha terminado siendo una novela de aventuras que gira en torno a una isla casi desierta y a una ladrona que, queriendo huir de una mala situación, se mete en otra peor. Creo que, de mis libros, es el más “para todos los públicos”.

P.: Acabas de publicar tu séptimo libro. ¿Qué podrías contarnos sobre esto?

R.: La dimensión de las respuestas, que así se titula, es un cambio muy grande con respecto a las seis novelas anteriores. He abandonado mi estilo “realista” por una ambientación de fantasía medieval, con una joven princesa que vive felizmente en su bonito castillo, rodeada de sus leales guardianes.

O, bueno, quizá lo correcto sería decir que así es como empieza. Las sorpresas posteriores tendréis que descubrirlas vosotros; únicamente os advierto que tras la engañosa “fachada alegre” se esconde una historia de terror psicológico que puede hacer sentir incómodo a más de uno…

P.: ¿Qué viene después de este séptimo libro?

R.: El momento que llevo esperando desde que terminé Zodion, pero que por diversos motivos he ido aplazando: una novela basada única y exclusivamente en el humor absurdo. Es un terreno en el que me siento muy cómodo, y que estoy deseando compartir con los demás.

Después de eso… Os voy a contar una curiosidad: en mi ordenador, en el directorio de “próximas novelas”, tengo alrededor de veinte carpetas, algunas de ellas con novelas empezadas y otras únicamente con ideas apuntadas. Algún día todas o casi todas se harán realidad. No puedo parar de escribir. Ni quiero. Que alguien me ayude.

P.: ¿Qué podrías contarnos sobre la recepción de tus obras, cómo reciben tus libros los lectores?

R.: Cuando empiezas a escribir tienes que tener claro que, hagas lo que hagas, no vas a gustar a todo el mundo. Es imposible. Ni siquiera a la mitad. El éxito está en encontrar a las personas adecuadas, y eso depende de la suerte. Le ha pasado a los mejores artistas de la historia de la humanidad; algunos de ellos fueron rechazados varias veces antes de ser famosos, mientras que otros no alcanzaron la fama hasta después de su muerte…

Con eso en mente, tiene para mí un inmenso valor cada una de las críticas positivas que recibo, y procuro no agobiarme con las menos agradables. De momento ha habido de todo: desde gente que simplemente no le gusta mi estilo, a otros que, según su opinión, consideran que no tengo nada que envidiar a escritores de renombre.

Creo que, al final, lo importante es tener contento al principal fan de mi obra: yo mismo.

P.: ¿Algo más que quieras agregar?

R.: Únicamente dar las gracias a esas personas que se arriesgan a confiar en mis obras pese a ser escritor novel, y a Mariela por proporcionarme este lugar en el que expresarme y darme un poco a conocer.

Si alguien está interesado en alguno de mis libros o quiere darme su opinión, podéis seguirme en mi cuenta de Twitter: @MakoSedai.

¡Gracias!

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